Un Vistazo a la vida y las virtudes de Abdul-Muttalib, el abuelo del Profeta (PBD)

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Aniversario del fallecimiento de Abdul-Muttalib, el abuelo del Profeta (PBD)

Un Vistazo a la vida y las virtudes de Abdul-Muttalib, el abuelo del Profeta (PBD)

¿Quién fue ʻAbdul-Muttalib?... La fe de ʻAbdulmuttalib y los ancestros del Profeta Muhammad (PBD)…

¿Quién fue ʻAbdul-Muttalib?

Los informes históricos indican que, Hāshim ibn ʻAbdimanāf el bisabuelo del Profeta, en uno de sus viajes a la ciudad de Yasrib, se casó con Salmā, la hija de ʿAmr ibn Zayd, que era miembro del clan Banī-Nayyār. Después de este matrimonio, Hāshim no regresó a La Meca; sino que viajó a la ciudad de Gaza en Palestina, hasta que falleció y fue enterrado allí. [1] Por eso, él nunca vio a su hijo. Cuando nació el hijo de Hāshim, fue nombrado "Shaybah", que significa “pelo claro”. [2] La razón de este nombramiento fue que el niño era rubio. [3]

Hashim vivió en Yasrib con su madre durante siete años. [4] Pero luego, su tío paterno, Muttalib fue a Yasrib y lo llevó de regreso a La Meca para vivir entre su propio clan y con la familia de su padre. Cuando la gente de La Meca y los miembros del clan Quraysh vieron a este niño, pensaron que Muttalib se había comprado un nuevo esclavo, por eso le dieron el sobre nombre de "ʻAbdulmuttalib", que literalmente significa "el esclavo de Muttalib", y luego llegó a ser conocido con este apodo para siempre. [5]

ʻAbdulmuttalib vivió en La Meca durante años y cuando todos sus tíos fallecieron, heredó las posiciones oficiales de la ciudad que se transmitían generación tras generación en su clan. Debido a sus grandes habilidades de gestión, así como su munificencia y buenas habilidades de comunicación, ʻAbdulmuttalib ganó mucha reputación y la admiración de la gente de La Meca. También fue elegido como el jefe del clan Quraysh debido a sus grandes cualidades de carácter, y también fue elegido para juzgar entre las personas.

Era un jefe compasivo, atento y responsable. La historia sugiere que, en tiempos de hambruna en la Meca, manejó la situación de la mejor manera, alimentando a todas las personas e incluso a los animales para salvar sus vidas. Con respecto a este tema, su hijo, Abu Talib (P) dijo: “En momentos en los que incluso los generosos (de la Meca) se abstenían de dar comida [es decir, en tiempos de hambruna] les dábamos a la gente tanta comida que les sobraba incluso para alimentar a los pájaros." [6]

 

La fe de ʻAbdulmuttalib y los ancestros ​​del Profeta Muhammad (PBD)

Se puede entender por las sabias palabras y acciones de Abdulmualib, así como por las historias que se han narrado sobre él que, durante un tiempo en que La Meca fue devastada por el politeísmo y las supersticiones, ʻAbdulmuttalib era un creyente monoteísta. Creía en Dios, el Único y en el Más Allá, y siempre decía: "Los malhechores enfrentarán  el castigo de sus crímenes en esta vida y, si no son castigados en esta vida, sufrirán el debido castigo en el Más Allá ". [7]

Según muchas evidencias históricas, se puede concluir que todos los antepasados ​​del Profeta Muhammad (PBD) que eran todos descendientes del profeta Ibrahim (P), incluido su abuelo ʻAbdulmuttalib, eran monoteístas y creyentes.

En la historia no se encuentra ninguna evidencia que indique explícitamente que los antepasados ​​del Profeta habían sido politeístas; Por el contrario, hay muchas pruebas históricas que prueban que todos eran monoteístas y creyentes. Con respecto al mismo Abdulmuttalib, la gente lo había apodado "el segundo Ibrahim" ya que era un monoteísta puro como su noble ancestro, el Profeta Ibrahim (P). [8]

Otra evidencia a este respecto proviene de la forma en que 'Abdulmuttalib se enfrentó a Abrahah. Cuando Abrahah y su ejército marcharon hacia la ciudad de La Meca para demoler la Ka'bah, ʻAbdulmuttalib era el jefe de la Meca. Cuando le dijeron que Abrahah había confiscado su manada de camellos, ʻAbdulmuttalib fue a verlo y recogió sus camellos. Durante su reunión con Abrahah, Abd al-Muttalib le pidió que sus camellos fueran liberados. Abraha dijo: "Pensé que habías venido a negociar sobre la Ka'ba". Abd al-Muttalib respondió:

“Yo soy el dueño de los camellos y esta casa tiene su propio Dueño, quien seguramente la protegerá”. [9] Estos informes demuestran claramente que él tenía fe en el Dios de la Ka’ba.

También hay pruebas en el Corán que indican que los antepasados ​​del Profeta Muhammad eran monoteístas y creyentes. Uno de los versículos coránicos más frecuentemente citados a este respecto es el versículo 35 de Surah Ibrahim que dice:

وَإِذْ قَالَ إِبْرَاهِيمُ رَبِّ اجْعَلْ هَٰذَا الْبَلَدَ آمِنًا وَاجْنُبْنِي وَبَنِيَّ أَنْ نَعْبُدَ الْأَصْنَامَ

“Y (recuerda) cuando Abraham dijo: «¡Señor mío! Haz esta tierra segura e impide que  mis hijos y yo adoremos a los ídolos.»”

Existe un consenso entre los exegetas del Corán de que “la tierra” mencionada en esta aleya es la ciudad de La Meca y lo que se entiende por "mis hijos" es la progenie de Ibrahim, es decir, los ancestros ​​del Profeta del Islam (PBD). [10]

Además de las numerosas evidencias históricas, que indican que ʻAbdulmuttalib y los otros antepasados ​​del Profeta eran monoteístas, existen numerosas narraciones islámicas que confirman esta opinión. En una de estas narraciones, el Profeta (PBD) le dijo lo siguiente al Imam Ali (P): “¡Oh 'Ali! ʻAbdulmuttalib nunca participó en los juegos de azar, [11] ni adoraba a los ídolos, ni comía la carne de las ofrendas que se sacrificaban por los ídolos; él siempre decía: Soy un seguidor del credo de Ibrahim". [12]

Basado en otra narración, se ha narrado que el Imam Ali (P) juró que Abutālib, ʻAbdulmuttalib, Hāshim y ʻAbdimanāf nunca adoraron a los ídolos y que tenían fe en la religión de Ibrahim (P) y realizaban la oración hacia la Ka’ba. [13]

 

Liderazgo de la gente de la Meca

ʻAbdulmuttalib era conocido por su liderazgo y la habilidad en la gestión de los asuntos de la gente de La Meca. Un ejemplo de sus esfuerzos fue las medidas que tomó para proteger la vida de las personas durante la invasión de Abrahah a La Meca. Se ha narrado que después de su reunión con Abrahah, cuando regresó a La Meca ordenó a las personas que evacuaran la Meca, y que se refugiaran en las montañas. Hizo esto para asegurarse de que nadie fuera herido por el ejército de Abrahah. [14] Además, ʻAbdulmuttalib también jugó un gran papel en la restauración del pozo de Zamzam.

Los relatos históricos indican que, mucho antes del nacimiento de ʻAbdulmuttalib, estallaron feroces conflictos en La Meca entre dos tribus que residían en la ciudad. Por lo tanto, para evitar que las riquezas en la Ka'bah, que incluía muchas joyas y oro, fueran robadas en estos conflictos, todo ese tesoro fue retirado de la Ka'bah y arrojado al pozo de Zamzam, y luego el pozo se llenó con tierra.

Cuando ʻAbdulmuttalib fue nombrado como jefe de La Meca, trataba constantemente de encontrar la ubicación exacta del pozo y finalmente tuvo el honor de volver a abrir ese pozo sagrado. Se dice que una vez, cuando estaba durmiendo al lado de la Ka'bah, tuvo un sueño en el que se le mostró la ubicación del pozo y también se le ordenó cavar y restaurarlo. La primera vez que tuvo ese sueño, no le prestó atención; sin embargo, siguió teniendo el mismo sueño dos o tres veces, hasta que decidió cavar el pozo al igual que le mostraron en el sueño.

Entonces comenzó a cavar aquel lugar hasta que encontró el pedazo de roca que fue colocado en el pozo para sellarlo. Estaba entusiasmado y comenzó a llamar el nombre de Allah y a cavar más y más hasta que encontró los tesoros enterrados en el pozo y luego el  agua debajo de ellos. [15]

Entre las otras actividades de ʻAbdulmuttalib se destacan las buenas costumbres y tradiciones que él estableció entre los árabes. Tradiciones que luego fueron reconocidas y respaldadas por el Corán. El Imam Sadiq (P) narró en un hadiz que el Profeta Muhammad (PBD) le dijo lo siguiente al Imam Ali (ʻ,):

“ʻAbdulmuttalib estableció cinco tradiciones durante la era pre-islámica que luego fueron restablecidas y respaldadas por Allah como Reglas islámicas: declaró que estaba prohibido que los hijos de una persona se casaran con las esposas de su padre [es decir, sus madrastras]. Allah aprobó esta regla al declarar lo siguiente en el Corán: "Y no os caséis con las mujeres con las que se casaron vuestros padres". [16] Una vez que encontró un tesoro [probablemente el que estaba enterrado en el pozo de Zamzam], pagó una quinta parte como caridad a los pobres; Dios también ordenó lo siguiente en el Corán: "Y sabed que, de los bienes excedentes que obtengáis de cualquier cosa, una quinta parte pertenece a Dios". [17] Cuando ʻAbdulmuttalib cavó y restauró el pozo de Zamzam, lo llamó "el lugar para suministrar agua a los peregrinos del Hayy"; de manera similar, Allah se refirió a esto con el mismo nombre donde dijo "¿Acaso el que suministréis agua a los peregrinos y la reparación de la Mezquita Sagrada es equiparable a quien cree en Dios y en el Último Día y combate en la senda de Dios?” [18] ʻAbdulmuttalib determinó que el dinero de sangre para un hombre asesinado era cien camellos que el asesino debía entregar a la familia de la persona asesinada; Más tarde, Allah restableció esta tradición en el Islam. Finalmente, al circunvalar la Ka'ba durante la peregrinación del Hayy, los miembros de Quraysh giraban alrededor de la Ka’ba tantas veces como querían, ya que no había ninguna ley al respecto. ʻAbdulmuttalib especificó que el tawāf estaba compuesto por 7 rondas; más tarde, Allah aprobó esta regla en el Islam." [19]

 

Amor y afecto de Abdulmuttalib por el Profeta del Islam (PBD)

ʻAbdulmuttalib amaba a su nieto Muhammad (PBD), mucho más que cualquier otro nieto suyo. Cuando el Profeta (PBD) todavía era un bebé, perdió a su padre y luego fue enviado a vivir y crecer con algunos nómadas, algo que era costumbre de los árabes en aquellos tiempos.

Pero cuando tenía 5 años, fue llevado de regreso a La Meca para ser criado por su abuelo, ʻAbdulmuttalib. Después de eso, estaba claro para todos que ʻAbdulmuttalib amaba a este nieto mucho más que a nadie.

Una de las razones por las que 'Abdulmuttalib se preocupaba tanto por el Profeta (PBD) era que quedó huérfano a temprana edad. Así que quería hacer todo lo posible para que su querido nieto no echara de menos a su padre. La segunda razón por la cual ʻAbdulmuttalib amaba tanto al Profeta (PBD) fue el hecho de que desde muy joven, Muhammad (PBD) mostró cualidades de carácter noble en sí mismo y también gran inteligencia y grandes modales.

Pero quizás la más importante de todas fueron las noticias divinas que ʻAbdulmuttalib había leído en las escrituras antiguas y las referencias de la historia y también lo que había escuchado de las autoridades religiosas sobre la llegada de un gran reformador. Podía ver claramente que esas predicciones y descripciones coincidían perfectamente con su amado nieto. Muchos clérigos religiosos de varios credos también le habían dicho, al ver a su nieto, que tenía un futuro brillante y glorioso; por lo tanto, Abdulmualib sabía que su nieto estaba destinado a un gran futuro. [20]

Los relatos históricos indican que, era una costumbre que la gente pusiera una alfombra al lado de la Ka’ba para sentarse. Abdulmualib también se sentaba en una alfombra al lado de la Ka’ba y sus hijos lo rodeaban como señal de respeto a su padre. A veces, el Profeta (PBD), que era un niño pequeño de seis o siete años en ese momento, venía y se sentaba en la alfombra al lado de su abuelo. Los hijos de Abdulmuttalib, los tíos del Profeta, trataban de levantarlo y evitar que se sentara en esa alfombra. Pero ʻAbdulmuttalib les impedía hacer eso y les decía: “Dejen en paz a mi nieto; Les juro que Alá pronto lo elevará a un alto rango y posición y tendrá un futuro brillante. Puedo ver que algún día se convertirá en su líder y toda la gente estará a sus órdenes."

Abdulmuttalib tomaba al Profeta y lo dejaba sentarse a su lado, lo abrazaba y lo besaba en las mejillas.

Cuando el Profeta (PBD) tenía seis o siete años, ocurrió otra tragedia que lo dejó triste, y también hizo que ʻAbdulmuttalib le prestara aún más atención y se preocupara más por él; el Profeta (PBD) a esta edad perdió a su madre Amina. [21]

Luego, casi un año después, como se registra en la historia, cuando el Profeta (PBD) tenía solo ocho años de edad, ʻAbdulmuttalib falleció y el Profeta (PBD) quedó con el corazón roto una vez más. Umm Ayman ha dicho con respecto a esta tragedia que cuando el cuerpo de ʻAbdulmuttalib estaba siendo llevado para ser enterrado, el Profeta (PBD) caminaba detrás de la multitud, llorando constantemente, hasta que llegaron al cementerio Hayun y enterraron a ʻAbdulmuttalib junto a la tumba de su gran ancestro. Quṣay ibn Kilāb. [22]

 

Notas

[1] Balāzuri, Ahmad ibn Yahya. Yumal min Anṣāb al-Ashrāf. Investigado por: Zakār Suheyl Zakār al-Zirikli Riyāḍ. Pub: Dār al-Fikr. 1ª ed., Beirut, 1417 Ah. Vol. 1, p. 64

[2] Azartāsh Azarnūsh. Farhang-e Mo'aser Arabi-Farsi. Teherán, 1388 S. P. 349.

[3] Yumal min Ansāb al-Ashrāf, ibíd.

[4] Ibn Hishām, Abu-Muhammad Jamāliddin ʻAbdulmalik. Al-Sīrah al-Nabawiyyah, Egipto, 1955. Vol. 1, p. 137

[5] Al-Tabari, Muhammad ibn Jarīr. Tārīlj al-Tabari. Pub: Dār al-Turāth. 2ª ed., Beirut, 1387 S. Vol. 2, p. 248.

[6] Yaʻqūbī, Ahmad ibn Is-ḥāq. Tārīj Al-Yaʻqūbī. Pub: Dār al-Ṣādir. Beirut, vol. 2, p. 10

[7] Al-Ḥalabi, Ali ibn Ibrahim. Al-Sīrah al- Ḥalabiyyah, Beirut, 2006. Vol. 1, p. 9

[8] Tārīj al-Yaʻqūbī, ibíd., P. 11

[9] Majlisi, Mohammad Baqir ibn Mohammad Taqi. Biḥār al-Anwār. Dār Iḥyā 'al-Turāth al-Arabi. 2ª ed., Beirut, 1403 Ah. Vol. 17, p. 226.

[10] Baḥrānī, Sayyid Hāshim ibn Suleiman. Al-Burh ān fi Tafs īr al-Quran. Pub: Mu'assesah Bi'thah. 1ª ed., Qom, 1374 S. Vol. 3, p. 311.

[11] Makarem Shirazi, N. Tafsīr Nemūneh. editado por: un grupo de investigadores. Dār al-Kutub al-Islāmiyyah. Teherán, 1374 S. Vol. 4, págs. 260-261.

[12] Biḥār al-Anwār, ibíd., Vol. 77, p. 56; Ibn Bābwayh, Muhammad ibn Ali, Al-Jiṣāl. revisado por: Qaffārī, Ali Akbar. Qom. 1362. Vol. 1, p. 313.

[13] Sheij Ṣadūq, Muhammad ibn Ali ibn Hussayn ibn Musa ibn Bābweyh Qomi. Kāmāl al-Dinn wa Itmām al-Niʻmah. Investigado, revisado por: Qaffārī, Ali Akbar. Teherán, 1395 S. Vol. 1, p. 174

[14] Tārīj al-Tabarī. Ibíd., Vol. 2, p. 134

[15] Ibn Katsīr, Al-Bidāyah wa al-Nahāyah. Beirut, 1407 Ah, vol. 2, p. 244.

[16] Al-Nisā ', 22

[17] Al-Anfāl, 41

[18] Al-Tawbah, 19

[19] Al-Jiṣāl, ibid, págs. 212-213.

[20] Para obtener más información, consulte: Ibn Saʻd, Muhammad. Al-Tabaq āt al-Kubrā. Traducción farsi por: Mahdavi Dāmqāni, Mahmoud. Teherán, 1374 S, vol. 1, págs. 105-107.

[21] Beyhaqī, Ahmad ibn al-Husayn ibn Ali ibn Musa. Dalā'il al-Nubuwwah, Beirut, 1405 h. Vol. 1, p. 88

[22] Ibn al-Jawzi, Abdurrahman. Al-Muntaẓam fi Tārīj al-Umam wa al-Mulūk. Beirut, 1412 h. Vol. 2, p. 282.

 


Fecha de emisión: « 2021/10/19 »
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