El Imam Mahdi (P) y la Esperanza del Salvador Prometido

El Imam Mahdi (P) y la Esperanza del Salvador Prometido


Historias de encuentros con el Imam Mahdi (P)… Signos de la reaparición del Imam Mahdi (P)… El Gran Salvador Universal en el Corán y los hadices…‌

El Imam Mahdi (P) es el duodécimo Imam de los Imames Infalibles (P). Él es el Salvador prometido que se levantará un día y colmará la tierra de paz y justicia. El Imam Mahdi (P) ha tenido una vida excepcionalmente larga y se encuentra en estado de ocultación por un extenso período.

Según los informes más conocidos, el Imam (P) nació el día 15 del mes de Sha’ban del año 255 (o 256) de la hégira (869 D.C.).[3] Su nacimiento tuvo lugar en Samarra, en la casa de su padre, el Imam Hasan al-‘Askari (P), lugar donde actualmente se encuentra su Santuario.[4]

El Imam Mahdi (P) asumió el Imamato tras el martirio de su padre en el año 260 de la hégira (874 D.C.), cuando apenas tenía cinco años. De acuerdo con las enseñanzas shiítas, el Imam Mahdi (P) ha pasado por dos etapas de Ocultación:

  • La Ocultación Menor: Comenzó tras el martirio de su padre, el Imam ‘Askari y duró sesenta años. Durante este periodo, el Imam (P) se comunicaba con los shiítas a través de cuatro representantes específicos. Los mensajes enviados durante esta etapa fueron cruciales para el desarrollo y consolidación del Shiísmo de aquella época.
  • La Ocultación Mayor: Esta etapa continúa hasta hoy en día. A diferencia de la anterior, a partir del inicio de la Ocultación Mayor se acabaron las comunicaciones directas entre el Imam (P) y la gente a través de representantes designados.

En las fuentes shiítas se han registrado aproximadamente ochenta hadices atribuidos al Imam Mahdi (P). Algunos de estos hadices provienen de los mensajes escritos que el Imam (P) le envió a la comunidad a través de sus cuatro representantes durante la Ocultación Menor.[5]

 

Historias de encuentros con el Imam Mahdi (P)

Los shiítas creen que, a pesar de la ausencia del Imam (P) en la actualidad, es posible visitarlo.  En las fuentes shiítas se relatan numerosos encuentros con el Imam (P). Es importante destacar que, en algunos casos, los narradores podrían haber interactuado con un representante del Imam (P) o con uno de sus acompañantes, creyendo que se trataba del propio Imam.

 

Este es el hogar de nuestros shiítas, no permitiremos que se derrumbe

El Ayatola Na'ini narra:

Durante los difíciles tiempos de la Primera Guerra Mundial, cuando las presiones internacionales y la amenaza de invasión extranjera pesaban sobre Irán, me sentí profundamente angustiado. Recurrí al Tawassul, implorando la intercesión del Imam Mahdi (P).

En una visión, vi al Imam Mahdi (P) de pie, señalando con su dedo un muro imponente que se inclinaba peligrosamente. El Imam dirigió su dedo hacia el muro y dijo:

"Este muro es Irán. Se está inclinando, pero lo hemos sostenido con nuestro dedo. No permitiremos que se derrumbe. Este es el hogar de nuestros shiítas. Puede tambalearse, pero no permitiremos su caída."

(Fuente: Libro de “Mayalis Imam Mahdi”, p. 261)

 

Salvación de Sayyed Reza Harandi

Sayyed Reza Harandi, uno de los eruditos de Isfahán, relata:

En mi juventud, acepté predicar en un barrio por invitación de un grupo. Me advirtieron: "Predicarás en un área con presencia de la secta Bahá'í. Debes ser cauteloso ante posibles amenazas".

Durante diez noches, en mis sermones, critiqué las creencias de la secta Bahá'í, exponiendo lo que consideraba sus errores y extravíos. La última noche, tras la cena, nos dirigíamos a la escuela. De repente, noté que me seguían varias personas. Al acercarse, me mostraron gran respeto y cortesía. Uno me besó la mano, otro buscó bendición en mi manto. Luego, me preguntaron a dónde me dirigía. Respondí que a la escuela. Insistieron en que los acompañara a su casa.

Llegamos a una gran puerta, que aseguraron con cerrojos. Al entrar, me encontré con un grupo de hombres visiblemente molestos y airados. Ignoraron mi saludo. Supuse que existía alguna disputa interna.

Uno de ellos, con severidad, me increpó: "¡Sayyed! ¿Qué has dicho en el púlpito sobre nosotros?" Sus palabras estaban cargadas de amenazas. Me volví hacia otro y pregunté por qué me hablaba así. Todos asintieron en señal de acuerdo. Desenvainaron dagas y sentenciaron: "Esta es tu última noche. Te mataremos".

"¿Por qué tanta prisa?", repliqué. "La noche es larga, y yo, solo, estoy a merced de ustedes, hombres armados. Matarme es fácil, pero escuchen lo que tengo que decir".

Gritos de "¡Mátalo!" y "¡Acabemos con él!" resonaron. Repetí: "Dado que están decididos a matarme, es costumbre que, al borde de la muerte, uno haga la ablución y rece una oración de arrepentimiento". Ante mi insistencia, accedieron. Me llevaron al patio, rodeado de dagas y cadenas, para realizar la ablución. Después, comencé a orar, decidiendo repetir siete veces en la última postración: "A Ti pido ayuda, Oh Imam del Tiempo".

Al finalizar la oración, escuché que llamaban a la puerta. Los hombres vacilaron, indecisos sobre qué hacer.

De repente, la puerta se abrió sola, aunque yo mismo había visto cómo la habían asegurado. Un hombre majestuoso entró, se acercó a mí y esperó hasta que terminé la oración. Luego, me tomó de la mano y me sacó de la casa.

Los veinte hombres, que momentos antes empuñaban dagas, quedaron inmóviles, como estatuas. No emitieron sonido ni reaccionaron hasta que salimos. Aunque la distancia era considerable, en cuestión de minutos me encontré frente a la puerta de la escuela. La noche había terminado, y la puerta estaba cerrada. Sin embargo, se abrió sola, y entramos.

Le ofrecí al hombre que nos acompañaba: "Por favor, venga a nuestro cuarto y le ofreceremos algo". Respondió: "Debo irme. Hay personas como tú que también necesitan mi ayuda". Me despedí de él y entré en mi cuarto.

Buscaba un fósforo para encender la lámpara, cuando la realidad me golpeó. ¿Dónde estaba? ¿Qué había sucedido? ¿Cómo había llegado hasta allí? Busqué a ese hombre, pero no encontré rastro de él.

A la mañana siguiente, los veinte hombres vinieron a la escuela. Entraron y declararon: "Juramos por aquel que te salvó de la muerte y a nosotros de la perdición, que abrazaremos el Islam". Todos pronunciaron la shahada (declaración de fe islámica) y se convirtieron al islam.

(Fuente: Libro Hadith-e Khuban, Autor: Hamid Khaliliani)

 

La historia del cerrajero y el Imam Mahdi (P)

Durante años, un hombre piadoso anhelaba visitar al Imam Mahdi (P), sufriendo la frustración de no alcanzar su objetivo. Se dedicó a retiros espirituales y actos de devoción, pasando noches enteras en oración y lamentos. Conocía la tradición de que si alguien asistiera a la mezquita de Sahla (en Kufa) durante cuarenta miércoles consecutivos, y rezara las oraciones de Maqrib e Isha allí, podría tener la fortuna de encontrarse con el Imam Mahdi (P). Lo intentó, perseverando en esta práctica durante mucho tiempo, pero la ansiada visión no llegaba. (Sin embargo, estas oraciones y vigilias nocturnas habían forjado en él una luminosidad especial, una gracia espiritual).

Un día, la inspiración divina llegó: "El Imam (P) se encuentra ahora en el mercado de los herreros, en la tienda de un viejo cerrajero. Si deseas verlo, dirígete allí".

El hombre relata:

Con el corazón lleno de esperanza, me dirigí al mercado. Al llegar a la tienda, vislumbré al Imam Mahdi (P) sentado, conversando amablemente con el anciano cerrajero.

Saludé al Imam (P). Él respondió a mi saludo, indicándome con un gesto que permaneciera en silencio y observara. En ese momento, una anciana, débil y apoyada en un bastón, entró en la tienda. Con la espalda encorvada por los años, presentó una cerradura y dijo: 'Por el amor de Dios, ¿podría comprarme esta cerradura por tres riales? Necesito desesperadamente ese dinero'.

El anciano cerrajero examinó la cerradura, notando su impecable estado. Con una voz amable, le dijo: 'Madre, ¿cómo podría comprar algo de un musulmán por menos de su valor real y privarle de sus derechos? Esta cerradura suya vale ocho riales. Si yo quisiera obtener ganancias, la compraría por siete. Es injusto ganar más de un rial en una transacción. Si desea vendérmela, se la compraré por siete riales, aunque su valor real es de ocho. Como comerciante, debo obtener una pequeña ganancia'".

La anciana, sorprendida, dudó: 'Nadie me ha ofrecido más de tres riales por esta cerradura. ¿Ahora usted me ofrece siete...?'

A pesar de su incredulidad, el anciano cerrajero le entregó los siete riales y compró la cerradura. Cuando la anciana se hubo marchado, el Imam Mahdi (P) se volvió hacia mí y dijo: "¿Lo has visto? Sed como él, y yo mismo vendré a visitaros".

(Fuente: Libro de Encuentros con el Imam de la Era, p. 268.)

 

El Gran Salvador Universal en el Corán y los hadices

El Corán, fuente primordial del Islam, aborda este tema —como muchos otros— de manera general, sin entrar en detalles minuciosos. Los versículos coránicos confirman lo que se puede deducir mediante el razonamiento y la intuición innata: el establecimiento futuro de un gobierno de paz universal bajo la sombra de la fe.

A continuación, se presentan algunos versículos que aluden a este tema:

 

1. La herencia de los justos

Sura al-Anbia (21:105):

“Y, en verdad, escribimos en los Salmos, después del Recuerdo (de la Tora), que la Tierra la heredarían Mis siervos rectos.”

Existen narraciones explícitas sobre la interpretación de este versículo. Por ejemplo, el Imam Baqir (P) dijo:

“Estos son los compañeros de Mahdi (P) en los últimos tiempos.”[7]

Es notable que este concepto se encuentra, con diferentes expresiones, en los “Salmos de David” del actual Antiguo Testamento:

“Porque los impíos serán exterminados; pero los que ponen su confianza en Dios poseerán la tierra. Aún dentro de poco, no habrá más impíos; aunque mires bien su lugar, no estarán allí. Pero los sabios heredaran la tierra, y se deleitarán con abundante prosperidad.” [8]

“Porque los “bendecidos” por el Señor poseerán la tierra, pero los maldecidos por Él serán exterminados. Los justos poseerán la tierra y la habitarán para siempre.” [9]

 

2. La Promesa de Sucesión y Seguridad

Sura al-Nur (24:55):

“Dios ha prometido que designará herederos de la Tierra a quienes de entre vosotros sean creyentes y realicen buenas acciones, igual que designó herederos (de la tierra) a quienes vinieron antes de ellos, y que, sin duda, establecerá firmemente para ellos la religión que Él tuvo a bien asignarles; y que hará, sin duda, que su anterior estado de temor sea reemplazado por una sensación de seguridad –(puesto que) Me adoran (sólo) a Mí, y no atribuyen poderes divinos a nada fuera de Mí. Pero los que, después de (haber comprendido) esto, eligen negar la verdad --¡esos, precisamente, son los verdaderos perversos!”

Tabarsi cita en Mayma 'al-Bayan un hadiz del Imam Sayyad (P):

“Este grupo (de creyentes) son nuestros shiítas (seguidores) que logran este asunto con un hombre de nuestra familia, y él es el Mahdi de esta comunidad”.[10]

 

3. El Triunfo de la Verdad

Sura al-Tawba (9:33):

“Él es Quien ha enviado a Su Mensajero con la guía y con la religión de la Verdad para que prevalezca sobre todas las otras creencias religiosas, aunque esto disguste a los idólatras.”

Este contenido se repite en las suras al-Fath (48:28) y al-Saff (61:9), subrayando su importancia. Respecto a la frase “para que prevalezca”, la interpretación más sólida gramaticalmente es que el pronombre se refiere a “la religión de la Verdad” y no solo a la persona del Profeta.

El Imam Alí (P), al recitar este versículo, preguntó a sus compañeros si esta victoria ya se había logrado. Ante la respuesta afirmativa de ellos, él aclaró:

“¡No! Lo juro por aquel que tiene mi vida en sus manos, esta victoria no aparecerá, salvo cuando no quede ningún pueblo en la tierra excepto que se escuche de ello en la mañana y en la noche, el testimonio de “No hay dios sino Allah”. [11]

El Imam Baqir (P) añadió:

“Esta victoria será en el momento del levantamiento del Mahdi de la familia de Muhammad, en la forma en que nadie permanece en el mundo excepto que dé testimonio sobre la profecía de Muhammad (PBD).” [12]

Miqdad ibn Aswad narra del Profeta (PBD):

“Ninguna casa de ladrillos ni tienda de campaña (en el desierto) permanecerá en toda la tierra, excepto que el Islam entre en ella.” [13]

 

Características del Imam Mahdi en los Hadices

La creencia en el “Mahdi” es central y extendida entre los musulmanes, especialmente los shiítas.[14] Mientras que para los sunitas es un tema secundario, para los shiítas es un pilar fundamental de la religión, dado que él es el último Imam Infalible. Se estima que existen unos 200 hadices sunitas sobre este tema, frente a más de 1000 hadices en fuentes shiítas.

Las características generales del Mahdi prometido según estos hadices son:

  • Es de la familia del Profeta y de sus hijos.
  • Es descendiente del Imam Husain (P).
  • Es el duodécimo líder después del Profeta.
  • Es hijo de Hasan ibn Ali al-Askari.
  • Llenará el mundo de justicia.
  • Establecerá un gobierno universal.
  • Traerá libertad a los desposeídos, fin a las guerras y una era de paz y construcción.

El Profeta (PBD) lo describe como “una estrella brillante.” [15]

El Imam Ali (P) lo llama la prueba de Dios y el salvador de la comunidad.[16] El Imam Sayyad (P) describe el efecto de su llegada:

“Cuando nuestro Qa’im se levante, Dios quitará la aflicción de nuestros shiítas y hará que sus corazones sean como piezas de hierro (firme e inquebrantable), y a cada hombre se le dará el poder de cuarenta hombres. Ellos serán los gobernantes del mundo".[17]

Según la Escuela Shia Mahdi es el duodécimo sucesor del Profeta (PBD) e hijo del Imam Hasan Askari (P); Su nombre es “Muhammad”, su sobrenombre es “Abolqasem” y sus apodos son “Mahdi”, “Sahib Al-Mahdi” y “al-Qa’im”. “Mahdi” está vivo en nuestros tiempos y, dado que nació en el año 255 de la Hégira, ahora debe tener más de mil años de edad. Se oculta a las vistas de la gente mientras está vivo; lo que a pesar de llevar una vida natural, vive en este mundo en forma desconocida.

Opinión de los Sunitas:

Algunas sectas islámicas creen que Mahdi nacerá en el Fin de los Tiempos, aunque es de la progenie del Profeta (PBD). Por lo tanto, no consideran que tenga tal edad con este largo período de ocultación; aunque, algunas sectas sunitas también consideran que es hijo del Imam Hasan Askari (P). Las narraciones sunitas suelen ser generales, excepto algunas que coinciden con la creencia shiíta, como las siguientes:

  1. Suleiman al-Qunduzi, erudito sunita, cita un hadiz donde un judío le pregunta al Profeta sobre sus sucesores. El Profeta (PBD) respondió:

“Mi sucesor es Ali ibn Abi Talib y después de él mis nietos Hasan y Husain y después de Husain, nueve imames de su progenie.”

El hombre judío pidió los nombres y El Profeta (PBD) dijo:

“Después de Husain, vendrá su hijo Alí, luego de él vendrá su hijo Muhammad. Después de él vendrá su hijo Ya’far, luego de él vendrá su hijo Musa, luego de él vendrá su hijo Alí, luego de él vendrá su hijo Muhammad, luego de él vendrá su hijo Alí, luego de él vendrá su hijo Hasan y después de Hasan, viene su hijo Huyyat (Prueba de Dios en la Tierra), Muhammad al-Mahdi. Ellos son los doce Imames.”

Luego el Profeta (PBD) añadió:

“Mi duodécimo hijo será ocultado y no será visto y llegará el momento para mis seguidores de que nada queda del Islam excepto su nombre y nada queda del Corán excepto su texto; en este momento, Dios todopoderoso le dará el permiso para levantarse y manifiesta y renueva el Islam por él…”

Se ha narrado que aquel hombre judío, después de aceptar el Islam, dijo unos versos de poema sobre el Imam Mahdi (P). [27]

 

  1. ’Amir ibn Wathilah narra que el Profeta (PBD) le dijo al Imam Ali (P):

“Oh Ali, eres mi sucesor, el que te toma como enemigo es mi enemigo y el que está en paz contigo está en paz conmigo; y tú eres Imam y padre de once Imames que son todos infalibles y puros; y uno de ellos es “Mahdi” quien llenará la tierra de justicia.” [28]

No obstante, hay muchas narraciones de Ahlul-Bait sobre el Imam Mahdi (P) y el hecho de que él es el undécimo hijo de Ali (P) y el noveno hijo del Imam Husain (P) y el hijo del Imam Hasan Askari.[29]

Cabe destacar que hay muchos hadices en los libros sunitas sobre “doce emires”[30] o “doce califas” ([31], [32]). Según los sabios, interpretar esto como los califas omeyas o abasíes no es razonable. Por lo tanto, los doce califas a quienes el Profeta (PBD) nombró y alabó no tiene ninguna interpretación razonable, excepto la creencia de los seguidores de la Escuela de Ahlul-Bait que creen en doce Imames.

 

La longevidad del Imam Mahdi (P)

Hay personas que critican la creencia sobre el Mahdi cuestionando el hecho de cómo puede el Imam tener más de mil años de edad. Se presentan dos tipos de argumentos para refutar esta crítica:

Argumento Científico:

Experimentos en laboratorios han logrado aumentar la vida de plantas hasta “doce veces” más y la de la mosca de la fruta hasta novecientas veces. Si es asumible realizar lo mismo en la vida del ser humano, entonces este increíble y extraordinario incremento se vuelve práctico en la vida humana.

Los nutricionistas también señalan la importancia de la alimentación (como la Jalea Real para la abeja reina) y los psicólogos destacan el impacto de las creencias y la tranquilidad. Un grupo de médicos cree que la vejez es un tipo de enfermedad o “trastorno del metabolismo”; y si podemos superar estos factores, podemos vencer la vejez. Todas estas discusiones demuestran que, según el conocimiento actual, no existe un límite fijo para la longevidad de los seres humanos y otras criaturas vivientes, y que se puede modificar la longevidad del ser humano.[33]

Argumento Teológico:

Los creyentes consideran que Dios designa las leyes naturales y puede trascenderlas. Si se acepta que los muertos vuelvan a la vida o que un ciego recupere la vista por voluntad divina, una longevidad extendida no es imposible.

En el Cristianismo, creen que Jesús ascendió a los cielos y todavía está vivo (unos dos mil años).

En el Islam, El Corán afirma sobre Noé:

“Ciertamente, Nosotros enviamos a Noé a su pueblo y permaneció entre ellos mil años menos cincuenta.” [34]

Además, todos los musulmanes creen en la larga vida del profeta Jidr. Por tanto, no pueden negar la larga vida del Imam Mahdi (P).

 

Signos de la reaparición del Imam Mahdi (P)

Las narraciones islámicas mencionan signos categóricos (definitivos) y no-categóricos (posibles) para la reaparición.[41]

Signos Categóricos (Definitivos)

Son cinco eventos que deben ocurrir obligatoriamente:

  1. El surgimiento del Sufyani y su caída: Un descendiente de Yazid, hostil a los shiítas, surgirá en Sham (Siria), conquistará cinco regiones e invadirá Irak cometiendo crímenes. Finalmente será matado en Jerusalén por las fuerzas del Imam (P).[42] En algunos hadices se menciona que Sufyani es un cristiano cuyo poder dominará sobre las regiones de Siria y Palestina.
  2. Levantamiento del Sayyed Jorasáni: Un líder descendiente del Profeta en Irán (Jorasán) que se enfrentará y vencerá al Sufyani. Muhammad ibn Hanafiiah narra:

“Desde Jorasán partirá un ejército que derrotará a los soldados del Sufyani y se detendrán en Jerusalén, y allanarán el terreno para el Gobierno del Mahdi (P)”. [43]

  1. Levantamiento del Yamani: Un comandante justo en Yemen, contemporáneo al Jorasani, que invita a la gente a seguir al Imam Mahdi (P).[44]
  2. Martirio de Nafs al-Zakiya: El asesinato de un personaje justo de la progenie del Imam Husain (P) al lado de la Kaaba.[45]
  3. Llamada celestial: Un anuncio divino en el mes de Ramadán que llegará a oídos de todo el mundo:

“¡Oh gentes del mundo! Los tiempos del gobierno de los tiranos han llegado a su fin, y ha llegado el momento del gobierno de la Justicia Divina. ¡El Mahdi se ha manifestado!”. [46]

El Imam Ali (P) dijo sobre los signos:

“Los conflictos entre los grupos en Siria; banderas negras procedentes de Jorasán (Irán) y la llamada celestial en el mes de Ramadán”. [48]

  • Jasf al-Baida’: El hundimiento del ejército de Sufyani en la tierra de Bayda’ (entre La Meca y Medina). Ocurre después de la Reaparición y antes del levantamiento.

 

Signos No-Categóricos (Indefinidos)

Estos signos son los eventos que pueden o no ocurrir antes de la llegada, tales como: el surgimiento del Dayyal, terremotos frecuentes, guerras mundiales, eclipses inesperados, destrucción en Irak y Siria, la izada de banderas negras, inundaciones en Kufa, y fenómenos celestes inusuales como una estrella brillante o una figura en el cielo gritando “Dios ha enviado a Mahdi para vencer a los opresores”.[49]

En un hadiz transmitido, Humran, uno de los compañeros del Imam Sadiq (P), se dirigió a él con una pregunta que resonaba en el corazón de muchos: "¡Oh, hijo del Mensajero de Allah! ¿Cuánto tiempo prevalecerá la falsedad en el mundo? ¿Cuándo seremos liberados de esta opresión?"

El Imam Sadiq (P), con la sabiduría que lo caracterizaba, respondió:

"¿Acaso ignoras que cada gobierno tiene su tiempo señalado? Cuando llegue el tiempo de nuestro gobierno, no se retrasará ni un instante. Si supieras lo que Dios, el Exaltado, ha preparado para aquellos que practican la injusticia, no te asombrarías. Si tú y toda la humanidad reunieran todos los poderes del mundo, no se compararía con el destino que Dios ha reservado para ellos. Ten cuidado, Humran, que Satanás no te engañe, sembrando dudas sobre los Imames. La dignidad pertenece solo a Dios, a Sus profetas y a los creyentes verdaderos. Los hipócritas, sin embargo, no comprenden esta verdad. ¿No sabes que aquel que espera con esperanza nuestro gobierno, y que permanece paciente ante las dificultades y los miedos, estará con nosotros en el Más Allá?"

Luego, el Imam Sadiq (P) describió algunos de los signos de los últimos tiempos, el mundo que precedería a la manifestación del Imam Mahdi (P). Sus palabras pintaron un cuadro sombrío, una advertencia de la creciente oscuridad y la opresión:

"Cuando veas que la verdad y sus defensores desaparecen, cuando la opresión inunda el mundo... cuando la religión de Dios pierde su estatus y sufre cambios, y los defensores de la falsedad se alzan sobre los seguidores de la verdad, y el mal se manifiesta sin que nadie lo prohíba. Cuando la gente justifique sus pecados y la corrupción moral se extienda por las comunidades...

Cuando los creyentes se vean obligados al silencio, y sus palabras sean rechazadas, incluso cuando hablen con la verdad. Cuando la gente no rechace a los mentirosos, a pesar de conocer sus mentiras. Cuando los jóvenes no respeten a los ancianos, y los lazos familiares se rompan. Cuando la gente se regocije con aquellos que se enorgullecen de sus pecados, y no les dan la espalda. Cuando veas a los jóvenes homosexuales vendiéndose a sí mismos, como las prostitutas... cuando los vecinos se molesten mutuamente sin que nadie intervenga, y los no musulmanes se alegren del sufrimiento de los creyentes y la corrupción prevalezca en la tierra. Cuando el vino se consuma abiertamente en reu n i o nes, y se humille a quienes ordenan el bien, mientras se honra a quienes hacen el mal...

Cuando la peregrinación a la Kaaba se suspenda, y se ordene a la gente abandonarla. Cuando los hombres no cumplan lo que dicen... Cuando las mujeres, como los hombres, formen sus propios partidos y se involucren en la política social, gastando grandes sumas de dinero en actos inmorales. En ese tiempo, los ricos y adinerados serán más valorados que los creyentes. La usura se practicará abiertamente, sin crítica alguna...

Cuando los creyentes verdaderos sean humillados en la sociedad, y la innovación y el adulterio se propaguen... cuando la gente considere halal lo que es haram, y haram lo que es halal, interpretando la religión según sus propios juicios, sin seguir el Corán ni sus mandatos...

Cuando los gobernantes y líderes políticos se acerquen a los enemigos de Dios, alejándose de los justos, y recurran al soborno para dictar sentencias, obteniendo el poder a través del dinero. Cuando las mujeres dominen a los hombres, actuando en contra de la voluntad de sus esposos, y gestionando sus propias vidas. Cuando algunos hombres vendan a sus esposas a cambio de sustento...

Cuando escuchar las aleyas del Sagrado Corán sea desagradable, mientras que la música y las canciones sean placenteras... cuando las leyes de Dios no se apliquen... cuando las mezquitas se adornen en exceso, y los mentirosos sean considerados los más sinceros. Cuando la maledicencia y el chisme se propaguen fácilmente, y la injusticia sea común, y hablar mal de otros sea dulce y agradable para la gente...

Cuando la gente realice el Hayy y la Yihad por motivos distin tos a la complacencia de Dios, y los reyes opriman y humillen a los creyentes para agradar a los no musulmanes. Cuando la destrucción aumente, y la gente se enriquezca mediante el fraude, y sean indiferentes al derramamiento de sangre, y los hombres hablen mal para obtener poder político...

Cuando la gente favorezca a aquellos que tienen el poder, se burle de quienes buscan lo halal y alabe a quienes buscan lo haram. Cuando las malas acciones se cometan en La Meca y Medina sin que nadie las detenga, y la música y los juegos de azar se extiendan en estas ciudades sagradas.

Cuando a quienes invitan al bien y prohíben el mal se les diga: 'No es asunto tuyo', y la gente se una en armonía para seguir a los malhechores, y el camino de la bondad y la prosperidad se vacíe. Cuando cada año se innoven pecados peores que los del año anterior, y solo el rico sea respetado en público, y los pobres sean objeto de risa y burla, y si se les ayuda, no sea por Dios...

Cuando las mujeres se conviertan en líderes políticos, y no se tome ninguna decisión importante sin considerar sus deseos ilegales. Cuando el vino (alcohol) se use ampliamente para tratar enfermedades, y todos se pongan de acuerdo en abandonar el deber de 'ordenar el bien y prohibir el mal'. Cuando se alcen banderas de hipocresía, y la gente se reúna en las mezquitas para hablar del pecado, bromear, chismear y hablar mal de otros... Cuando la gente coma la propiedad de los huérfanos, pero al mismo tiempo sean considerados honestos y confiables. Cuando los jueces juzguen en contra de lo que Dios ha dicho, y los gobernantes elijan a los traidores como sus ministros, y entreguen la propiedad pública de la comunidad a personas no calificadas y pecadoras, y se atrevan a desobedecer la ley de Dios, consumiendo la propiedad pública a su antojo.

Cuando algunos (en nombre del Islam) suban a los púlpitos e inviten a la piedad, pero no actúen de acuerdo con lo que predican. Cuando la gente no realice la oración en su tiempo debido, y la menosprecie. Cuando muchos no paguen el Zakat ni otras limosnas, a menos que sean obligados por otros, pero aún así no lo hagan con sinceridad por Dios, ni con la intención de acercarse a Él.

Cuando el propósito y la meta de la gente sea llenar sus estómagos y satisfacer sus instin tos sexuales por cualquier medio, y cuando las comodidades de este mundo se vuelvan abundantes, mientras que la verdad y la veracidad se consideren anticuadas y obsoletas."

El Imam Sadiq (P) concluyó con una advertencia y una guía:

"Así que, ten mucho cuidado, ¡oh Humran! Y pide la salvación a Dios, el Grandísimo. Debes saber que la gente sufre la ira de Dios, pero tiene un plazo para arrepentirse y obedecer Sus mandatos. Por lo tanto, actúa de tal manera que Dios no te vea como parte de la gente desobediente de esa época. De esta forma, incluso si vives en ese tiempo y en medio de ellos, alcanzarás la amplia misericordia de Dios. Si te separas de ellos, y no actúas como la mayoría de la gente de los últimos tiempos, estarás a salvo mientras ellos sufren las consecuencias de sus actos. Y recuerda, Dios recompensa a quienes hacen el bien, y Su misericordia está cerca de los justos." [50]

 

Ray’a y la época después de su Reaparición

Ray’a es uno de los principios doctrinales de la escuela Shia que consiste en la creencia de que en el momento de la reaparición del Imam Mahdi (P), Dios devolverá a la vida a un número de muertos con su cuerpo mundano (creyentes para perfeccionarse y enemigos para ser castigados). El libro de Suleim Ibn Qays[51] y al-Kafi[52] mencionan esto.

El Ray’a tendrá lugar en dos etapas: una poco antes de la reaparición (para completar compañeros) y otra después del establecimiento del gobierno (para ser testigos de la justicia).[53]

 

El Gobierno de Justicia

En los tiempos del Imam Mahdi (P), el Imam (P), bajo su guía adecuada, llenará los corazones con riqueza espiritual, y erradicará el feo atributo de “codicia y avarícia” de los corazones. La incertidumbre sobre el futuro desaparecerá y nadie verá  la necesidad de acumular riqueza para garantizar su futuro.[54]

En un hadiz del Profeta (PBD) se ha narrado:

“Llegará un tiempo donde la tierra estará llena de opresión, hasta tal punto que nadie podrá (abiertamente) invocar el nombre de Dios (y gritar por justicia); entonces Dios levantará a un hombre de mí y de mi familia, que hará que la tierra sea tan justa como antes. Entonces la tierra le envía partes de su corazón (sus tesoros), y él distribuye la riqueza entre las personas sin límite y cálculo (y cada uno obtiene lo que necesita…)” [55]

El desarrollo moral y la abundancia causan un estado en la humanidad que ni siquiera necesitarán ni calcularán la riqueza y no se preocuparán por eso.[56] La ciencia avanzará increíblemente. En un hadiz del Imam Sadiq (P) se dice:

"Cuando viene el Qai’im (Mahdi) Dios les dará tal capacidad a los oídos y los ojos de nuestros shiítas que no necesitarán ningún medio para comunicarse con él. (El Imam) les habla y ellos lo escuchan, y lo ven mientras él está en su lugar (y ellos están en otra parte del mundo)” [57]

El Imam (P) distribuye la riqueza del mundo de manera justa. En una narración del Profeta (PBD), se narra:

"La tierra expone sus tesoros al Imam Mahdi (P) y el Imam (P) distribuye abundantes riquezas entre la gente”. [58]

También se narra en otra narración del Profeta (PBD):

“En los tiempos del Imam Mahdi (P), mi comunidad goza de la riqueza que nunca había tenido, El cielo lloverá sobre ellos, y no habrá ninguna planta a menos que la tierra la haga brotar.” [59]

 

Notas:

1. Hussein, Jassim. Tarij Siasi Qeibat Emam Dawazdahom, traducido por Mohammad Taqi Atiatollahi. Teherán: Amirkabir, 2007, pág. 34.

2. Tabari, Muhammad ibn Yarir ibn Rostam. Dala'il al-Imamah. Qom: Besat, 1413 H, pág. 441; referencia adicional a Ibn Batari , p. 439.

3. Moghaddasi, Yadol-lah. Una investigación sobre la fecha del nacimiento y martirio de los infalibles (P). Qom, 2012, pág. 597.

4. Moghaddasi, Yadol-lah. Una investigación sobre la fecha del nacimiento y martirio de los infalibles (P). Qom, 2012, pág. 605.

5. Mu’yam Ahadis al-Imam al-Mahdi, tomo 4, p. 316.

6. Véase: Al-Takwir 81:27 (Corán).

7. Véase:  Mayma’ al-Bayan, exégesis de la aleya 105 de la Sura al-Anbia.

8. Salmo 37 (Biblia).

9. Salmo 37 (Biblia).

10. Véase:  Tabarsi, Mayma 'al-Bayan, comentarios sobre sura al-Nur, aleya 55.

11.  Mayma’ al-Bayan; comentario sobre la aleya 9 de la Sura al-Saff.

12.  Tafsir al-Burhan, tomo 2, p. 121.

13.  Mayma’ al-Bayan; comentario sobre la aleya 33 de la Sura al-Tawba.

14. (Referencia no encontrada en la bibliografía) Ali Dajil, p. 66.

15.  Faza’il al-Jamsa Min Sihah Sitta, tomo 3, página 343.

16. Maylisi, Muḥammad Bāqir. Biḥār al-anwār. Beirut: Muʾassisa al-Wafaʾ, 1403 H, vol. 74, pág. 302.

17.  Mishkat Al-Anwar Fi Qarr Al-Ajbar, página 79.

27. Qanduzi, Suleiman. Yanabi' al-Mawaddah. Qom, pág. 440.

28. Qanduzi, Suleiman. Yanabi' al-Mawaddah. Qom, pág. 85.

29. Safi Golpayegani, Lotfollah. Muntajab al-Athar fi Ahwal al-Imam al-Thani Ashar. Qom, Oficina del Ayatollah Safi, 2001.

30.  Sahih Bujari (impreso en el Cairo), p. 175; Sahih Tirmidhi, tomo 2 (impreso en Delhi), pág. 45.

31.  Sahih Muslim, vol. 2, página 191 (impreso en Egipto).

32.  Sahih de Abu Dawud, vol. 2, Libro del Mahdi, página 207 (impreso en Egipto).

33. Makarem Shirazi, Naser. Gobierno Mundial del Imam Mahdi (P). Escuela Amir al-Mu’minin, Qom, págs. 200-204.

34. Sura Ankabut 29: 14 (Corán).

41. Nu'mani, Muhammad. Al-Qaiba. Teherán, 1397 hégira lunar, págs. 202-204.

42. Tabasi, Naymuddin. Un panorama sobre el gobierno del Mahdi (P). Biblioteca Islámica Ahlul Bait (P), 2014, p. 24.

43.  Ibn Hammad, “Al-Fitan”, pág. 84; Ibn Al-Munadi, pág. 47; Ad-Darami, “As-Sunan”, pág. 98.

44. Nu'mani, Muhammad. Al-Qaiba. Teherán, 1397 hégira lunar, p. 227.

45.  Tafsir al-'Ayyashi. tomo 1. p 64.

46. ​​Tabasi, Naymuddin. Un panorama sobre el gobierno del Mahdi (P). Biblioteca Islámica Ahlul Bait (P), 2014, p. 32.

47. Nu'mani, Muhammad. Al-Qaiba. Teherán, 1397 hégira lunar, p. 254.

48. Maylisi, Muhammad Baqir. Bihar al-Anwar. Beirut, 1410 H, tomo 52, pág. 285.

49. Maylisi, Muḥammad Bāqir. Biḥār al-anwār. Beirut: Muʾassisa al-Wafaʾ, 1403 H, vol. 53, pág. 182; Jeque Tusi. Al-Qaiba. Qom, 1425 hégira lunar, pág. 445.

50. Maylisi, Bihar al-Anwar, tomo 52, p. 254-260; Kuleini, al-Kafi, tomo 8, p. 36-42

51. Suleim Ibn Qais Helali, Ketab Suleim Ibn Qais, al-Hadi, Qom, 1415 H, tomo 2, p. 562.

52. Kuleinī, Muḥammad Ibn Ya'qūb. Al-Kāfī. Teherán: Dār al-Kutub al-Islāmīyya, 1407 H, tomo 1, pág. 196.

53. Rey Shahri, Daneshname Emam Mahdi, Qom, Dar al-Hadiz, 1393 S, tomo 8, p. 79.

54. Makarem Shirazi, Naser. Gobierno Mundial del Imam M ahdí (P). Escuela Amir al-Mu’minin, Qom, pág. 271.

55. Safi Golpayegani, Lotfollah. Muntajab al-Athar fi Ahwal al-Imam al-Thani Ashar. Qom, Oficina del Ayatollah Safi, 2001, pág. 168.

56. Makarem Shirazi, Naser. Gobierno Mundial del Imam Mahdi (P). Escuela Amir al-Mu’minin, Qom, pág. 272.

57. Makarem Shirazi, Naser. Gobierno Mundial del Imam Mahdi (P). Escuela Amir al-Mu’minin, Qom, pág. 264.

58. Maylisi, Muḥammad Bāqir. Biḥār al-anwār. Beirut: Muʾassisa al-Wafaʾ, 1403 H, tomo. 51; pag. 68; h. 9.

59. Maylisi, Muḥammad Bāqir. Biḥār al-anwār. Beirut: Muʾassisa al-Wafaʾ, 1403 H, tomo. 51; pag. 83.

 

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